Bolígrafo.
Sin goma de borrar.
Dibujo en bolígrafo de colores, capa sobre capa y cada trazo definitivo. La base de todo el catálogo. Acá empieza cada obra, y sobre esa tinta entran los lápices acuarelables.
El bolígrafo no perdona. No hay borrado, no hay capa de encima que tape. Un error queda para siempre o la hoja se descarta. Por eso cada obra empieza con días de boceto a lápiz suave, la única etapa con vuelta atrás, y sigue con semanas de tinta.
El color se construye por superposición, con capas de trazos finos que se cruzan hasta lograr densidad, volumen y textura. Sobre esa estructura de tinta, los lápices acuarelables agregan lo que el bolígrafo no puede, transiciones suaves, veladuras y aire, sin taparla nunca. El grafismo sigue visible debajo. El resultado es una superficie que de lejos parece pintura y de cerca revela miles de líneas.

Obras en esta técnica · 18
Ver el catálogo completo →Cómo se hace,
paso por paso.
Qué lapiceras, qué papel, cómo se construye el color por capas y por qué no hay corrección posible.
Ver todas las guías
















