
Brote
Un corazón muerto que todavía da vida. Del cuerpo destruido, tendido sobre una colina verde, brotan tallos rojos que no son ramas sino entes. Se alimentan de la carne que los sostiene y crecen con lo que ella pierde. En las puntas, cápsulas doradas se abren en penachos de fibras finísimas, listas para soltarse con el viento. No es una escena fúnebre, es un traspaso. Lo que muere no desaparece, se reparte. El cuerpo se vacía para que otra cosa empiece.
Bolígrafo · Lápices de Colores
A4 · 21 × 29,7 cm
2024
Papel de archivo, libre de ácido
Firma + certificado de autenticidad
Consultar esta obraMás obras de Manuel García
Índice completo →Vela colgada.
A escala real.
Entrá a la sala 3D de pie frente a Brote, entre las 23 obras. Girá, caminá y mirá el resto.
Ver esta obra en la sala







